Cuando hablamos de contar historias nos referimos específicamente a comunicar. Las palabras son muy importantes porque permiten expresar ideas ya sean fáciles o difíciles de digerir y estas mismas se convierten en un recurso social, ya que toda una comunidad lo comparte desde el momento que tenemos contacto con los demás. Cuando tenemos una conversación sobre algún tema o nos encontramos con alguien para alguna cita con amigos, familiares, conocidos, encuentros amorosos, manejamos un idioma particular y diferente ante cada situación y es aquí donde se crea el discurso. Para la creación de dicho discurso desde la cotidianidad se empieza por la descripción de aquello que rodea un entorno, luego se da la resolución de algún conflicto o problema llegando así a la argumentación exponiendo algún  punto de vista sobre la situación presentada.

El concepto Storytelling, traduce contar historias y su principal fuente es la comunicación, pero no solo se trata de relatar aquella historia, sino de la descripción de la misma sosteniendo puntos de vista diversos, conversaciones, interactuando así con otros individuos. Por lo regular, constantemente estamos contando o escuchando alguna historia en específico, pero esto no significa que tengamos la capacidad de ser entendidos o entender a los demás. Es primordial tener la claridad y la intención con la que se cuenta la historia y al público al cual va dirigido, ya que todos no contaremos los hechos ocurridos de la misma manera. En primera instancia para construir una buena historia es por medio de las acciones con las personas, toda acción conlleva a un cambio, si no esta historia sería inexistente o no tendría sentido alguno. Para generar estas acciones se debe dar alguna motivación, por ejemplo, cuando vemos una película de suspenso existe un personaje que tiene una emoción, un anhelo de venganza hacia un sujeto y se desata un conflicto. Para esta construcción se debe llegar a una reflexión y la solución del problema, esto no quiere decir que exista siempre un final feliz, pero si debe existir ese desenlace para que exista una concordancia. 

Los personajes principales y secundarios cumplen un papel muy importante en la construcción de una historia, ya que se crea un arquetipo que despliega la descripción de cada uno de ellos y el papel fundamental que cada personaje ejerce, como por ejemplo el protagonista, el luchador, el héroe, el sabio, el protector, el inteligente, alto, bajo, bonito, feo, tipo de sentimientos, emociones, entre otros. Es vital la construcción de una historia porque es la manera en que nos comunicamos con los demás y en ocasiones dependiendo del  discurso vendemos o impulsamos algo dependiendo de la intención que queramos generar, se convierte en un recurso social, ya que toda una comunidad lo comparte y está presente desde la cotidianidad, nos vuelve creativos y enfocados en el momento de narrar algo en especial.

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