¿Cuántas veces se nos ha pasado por la mente que al leer un libro y luego ver la película quedamos decepcionados porque en nuestro imaginario teníamos otra idea plasmada? Pues con el sonido obtenemos un pensamiento, es ahí donde surgen las ideas apelando así a esos sentimientos para cada persona, espacio y lugar que queremos mostrar. 

Cuando se habla de sonido tenemos dos tipos de información, la cognitiva que está vinculada a la razón, se puede dar a través de las palabras, música y efectos que nos pueden ubicar en un tiempo y en una época determinada, nos dan una información específica que está ocurriendo en el momento. Luego está la afectiva, relacionada con los sentimientos, la manera de hablarles a las otras personas, todo depende de la intención en la que se quiera dirigir el mensaje. No es lo mismo hablar con una voz melodiosa, amable, cariñosa a dirigirse con indiferencia, un tono de voz más alto o de manera fluida como en un discurso o algo más formal. En cuanto a la escucha, existen ondas sonoras y electromagnéticas, por lo general cuando hablamos de infrasonidos son los que no se oyen pero se pueden sentir, Desde 20 Hz (hercios por frecuencia) hasta 20.000 Hz existen los sonidos, nosotros los humanos podemos escuchar entre 2 Hz y 16.000 Hz pero los animales llegan a las 20.000 Hz, ya que cada sonido que es escuchado, primero rebota en sus oídos y luego lo escuchan nítidamente. 

Cuando estamos diariamente escuchando sonidos a mucho volumen como discotecas, bares y sitios donde constantemente el ruido es frecuente, las células que están en el oído reciben estas ondas y se van gastando así como las neuronas que mueren y ya no las recuperamos, entonces el nivel de escucha baja. Inclusive existió lo que se llamaba frecuencia mosquito, como su nombre lo indica era para ahuyentar estos insectos de las casas o restaurantes, pero se llamó así porque en las  personas más jóvenes lo utilizaban para hacer un ruido en específico y para ellos era estresante y  estas personas no permanecían mucho tiempo en ese lugar, y para aquellas  que ya no eran tan jóvenes podían escuchar menos estos sonidos y no les afectaba en absoluto.

Los sonidos son diversos y en ocasiones más que escucharlos los sentimos, por ejemplo cuando vemos una película de terror el sonido se refleja en el estómago y pecho, en el suspenso cuando va a suceder algo como un asesinato utilizan las frecuencias más agudas, juegan con estos sonidos porque nos generan una respuesta en nuestro oído y cuerpo. Pasa de igual manera con la música, cada género, cada voz representa intencionalidades diferentes para llegar a diversos públicos, culturas, emociones, sentimientos, dudas, estratos sociales, religiones e inclusive motivaciones. Muchos dejan de un lado al sonido sin saber qué es tan importante en el momento de generar o transmitir un mensaje, por una palabra mal dicha, un comentario inadecuado o un timbre mal utilizado en la voz podría crear malos escenarios y malos momentos.

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