En Colombia cada año se celebra el día nacional de los derechos humanos haciendo honor a San Pedro Claver considerado el primer defensor de los derechos humanos en Colombia, su trabajo fue reconocido por al defender a miles de esclavos en Cartagena de indias. Nos han dicho que la policía está encargada de velar por la seguridad de las y los ciudadanos, lo que no me queda del todo claro es el dilema que está ocurriendo con el abuso de autoridad que en estos últimos 4 años se ha venido presentando. ¿Realmente estamos seguros?, ¿es Colombia un país donde se respeta el derecho a la vida? Miles de incógnitas y preguntas más nos hacemos día a día al ver tanta injusticia, maldad, y abuso, pero sobre todo, nos cansamos de tantas muertes a causa de estas personas que piensan que porque son la autoridad pueden decidir masacrar, asesinar o acabar con la vida de las personas de manera injustificada.

Manifestación contra el abuso policial, 10 de septiembre, Medellín
Foto: Nora Uotila / Miralo Pues

Hemos visto casos de poblaciones vulnerables que no cuentan con educación, víctimas del conflicto armado, violencia intrafamiliar, de género, y el más sonado estos últimos días, el del abuso del poder.  Las armas son para utilizarlas en la defensa cuando hay incidentes, pero no es justo que se presenten casos donde por beneficio propio, generar miedo o abusar, agredan y acabar con la vida de una persona cuando es en última instancia donde deben ser utilizadas.

Las cifras muestran desde el 2017 hasta el 2019 las muertes a causa de estos abusos del poder, 639 es lo reflejado y muchas de estas han quedado en la impunidad, ya que cierran los casos, hay influencias, falta de ética, inclusive por ser la Policía una institución reconocida, se han presentado amenazas por parte de las familias afectadas para cerrar estos casos y no continuar con llevarlos a tribunales.

Está claro que la institución de la policía tiene grandes errores que deben llegar a su fin, pero no solo este es el problema, hay graves factores que también influyen a que un país no avance. El porcentaje de deserción en la educación superior en las mujeres es del 53 %, 3.5 de cada 10 personas son privadas de la libertad, desde hace más de 50 años ha existido el conflicto armado y esta es la hora en que no culmina, inclusive en este año ha aumentado con las masacres en los jóvenes en Municipios y corregimientos del país.

Manifestación contra el abuso policial, 10 de septiembre, Medellín
Foto: Nora Uotila / Miralo Pues

Por una manzana podrida son muchas las frutas que se dañan, entonces debemos ser conscientes que se debe generar una transformación, un cambio real que impulse a un mejoramiento y qué mejor forma que empezando por los jóvenes, deben presencia en las regiones, realizar iniciativas para potencializar los liderazgos creando redes, comunicándose, realizando cursos, haciendo un cambio por medio de la educación, cultura, el arte y música. Tenemos que empezar por nosotros mismos, no dejándonos influenciar, informándonos, estudiando, dialogando.

Miralo Pues estuvo presente en la manifestación contra el abuso policial el 10 de septiembre con cientos de estudiantes frustrados en las calles de Medellín capturando los pensamientos de la gente y los cambios de la marcha.

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Lukacs
Lukacs
2 meses atrás

El estallido social que aún esta por venir: no creo que las cosas cambien para mejor, y menos fe tengo de que sea por el camino pacífico en que las cosas vayan a terminar, con mucha tristeza y temor, aún nos falta, no para despertar, pero cambiar. Lo de nuestro país, no da asco, ni vergüenza, ya ni la indiferencia nos sirve para soportar nuestra realidad enfermiza. Me dan arcadas de sólo ver a nuestros dirigentes y muchísimo más, que la gente de nuestro país crea en las manipulaciones del lenguaje, de nuestras instituciones y de nosotros finalmente. Para nadie es un misterio que la institución que menos creemos es la justicia, es decir: abogados, jueces, magistrados, políticos por supuesto. La misma población le teme al ejército y la policia, porque estos siempre, han sido los primeros en violentar y asesinar al pueblo, no por ningún dios o patria, pero por esos políticos, a los que lo único que le ha importado, ha sido sus negocios malolientes. La justicia en nuestro infliez país, sólo opera y existe contra la población misma, y no contra ninguno de los auténticos males de nuestra nación.